Cómo cuidar de un árbol de aguacate para que dé frutos rápido

El aguacate es un árbol precioso de grandes y brillantes hojas verdes con frutos sabrosos y suaves muy saludables que pertenece a la familia de las Lauráceas. Merece la pena cultivarlo si el clima y el tamaño del jardín nos lo permiten.

Aunque en esta entrada voy a explicar cómo mantenerlo de un tamaño razonable, lo cierto es que se trata de un árbol de gran porte y crecimiento muy, muy vigoroso, no apto, creo yo, para jardines pequeños.




Es perennifolio por lo que conserva hojas durante todo el año. Sus hojas son enteras, de borde liso, de forma elíptica, de consistencia coriácea medio doradas medio carmín cuando brotan, de color verde claro cuando son jóvenes y de color verde oscuro cuando maduran.

Flores

Sus flores son verdosas, diminutas y crecen en racimos o espigas. Son hermafroditas, o sea, portadoras de los dos sexos pero no se auto fecundan por lo que siempre ha de haber cerca (no necesariamente en nuestro jardín pero si en un radio en el que puedan actuar los insectos y el viento) otro aguacate.

Las flores del aguacate abren sus órganos masculinos y femeninos en diferentes tiempos. Primero se abre la parte femenina y después se cierra ésta y se abre la masculina. De esta forma se impiden a sí mismas auto fecundarse.




Sus frutos son grandes drupas carnosas con piel rugosa verde o negra, una gran semilla en el centro y pulpa mantecosa, muy rica en vitaminas, proteínas y grasas saludables a la vez que pobre en azúcares.

Los frutos del aguacate no maduran y ablandan por completo hasta que no se desprenden del árbol. Mientras siguen en él continúan almacenando sustancias nutritivas pero no se ablandan.

Esta característica permite disfrutar de aguacates durante una larga temporada ya que los vas recolectando a medida de tus necesidades. Aquí en mi zona, comenzamos la recolección más o menos en noviembre. No obstante, llega un momento en el que conviene recolectarlos porque excesivamente maduros adquieren un sabor poco agradable.

El aguacate es un árbol oriundo de México, propio de climas suaves. Se cultiva bien donde se den bien los cítricos.

Existen tres razas de aguacates: la mejicana, la antillana y la guatemalteca. De las tres, la que mejor resiste el frío es la mejicana. Existen también híbridos de las tres razas como las variedades hass y fuerte que hoy por hoy son las más cultivadas.

  • La variedad Hass produce un fruto en forma de huevo, con corteza muy rugosa y oscura, casi negra.
  • La variedad Fuerte produce frutos verdes en forma de pera.

Según el comportamiento de sus flores, las variedades se dividen en aguacates de tipo A y de tipo B.
Las flores de los aguacates del grupo A (Hass, Guatemala, Simmonds…) se abren por la mañana como femeninas, receptoras de polen y por la tarde, como masculinas o productoras de polen. Las del grupo B (Fuerte, Bacon, Zutano…), lo hacen al revés. Por esta razón, no pueden polinizarse a si mismos.

Qué les gusta y qué no les gusta

No le gusta el terreno calizo. Prefiere que sea neutro o ligeramente ácido por lo que si el nuestro no es así, tendremos que proporcionarle abonos ácidos a base de azufre (sulfatos), ácido nítrico o fosfórico de forma que el pH del suelo esté entre el 6 y el 6,5. Tampoco le gusta el viento o el exceso de agua, aunque no necesita estar seguro. El exceso sería perjudicial en el momento de la configuración, ya que el árbol tendería a brotar con fuerza y desprenderse de los frutos.

La prolongada sequía hace que pierdas hojas y frutillos. También causa la muerte del polen.

De forma muy resumida podemos decir que para conseguir una buena producción, además de contar con un ejemplar injertado, sano y sano y algunos otros no muy lejanos, tenemos que dotarlo de suelo adecuado, materia orgánica o fertilizantes, riego equilibrado (que no falta, pero que no se inunda) y una buena poda que permita el paso del aire y la luz.

Abonado

Los expertos recomiendan fraccionar la aplicación de abono nitrogenado en tres partes: la primera antes de la floración la segunda cuatro meses mas tarde y la tercera otros cuatro meses después y la aplicación de fósforo y potasio toda de una vez, antes de la floración, junto con la primera parte del nitrógeno. La cantidad de N,P,K, dependerá de la riqueza o carencia de nutrientes de nuestro suelo. Si tu suelo es alcalino, con pH alto, es recomendable utilizar nitrato amónico o sulfato amónico para el aporte de nitrógeno.

Poda

Las indicaciones que voy a dar respecto a la poda, sirven para todas las variedades aunque bien entendido que cada clima, suelo y objetivo puede requerir distintos tratamientos.

¿Es necesaria la poda?

Al ser la forma de su copa compacta y globosa, hay que aclararla y aligerarla para que la iluminación llegue a todas las hojas si queremos conseguir una buena producción ya que ésta depende de la superficie que el árbol tenga expuesta al sol.

También es necesario impedir que el árbol se escape hacia arriba ya que su tendencia natural es la de crecer muy alto. Si no lo podamos, los frutos estarán inaccesibles y el árbol ocupará en el jardín un espacio excesivo, además, con el tiempo, se dedicará a crecer y dejará de fructificar.

Y por supuesto, es necesaria una primera poda de formación que le proporcione una buena estructura con un tronco de tamaño adecuado y unas ramas principales fuertes y bien situadas.

Cuándo y cómo podarlo

Suponiendo que nuestro aguacate ha sido comprado en el vivero donde ya lo han injertado. La poda de formación se lleva a cabo a finales del invierno.

El primer año, se corta la vara o plantón a poca altura (unos 40cm por encima del injerto), entre 60 y 80cm de distancia total al suelo, incluidos patrón e injerto. Esta altura no es obligatoria pero si recomendable para que no desarrolle un tronco excesivamente alto.

Dicho corte tiene como finalidad eliminar la yema apical para que el árbol empiece a desarrollar brotes laterales. Al cortar el crecimiento principal, se desarrollarán las yemas laterales y de ellas, las ramas que serán las principales.

Consejos:

  • Si tu árbol de aguacate ya ha salido del vivero con esta poda realizada y las ramas laterales desarrolladas, esta operación no será necesaria y solo tendremos que pellizcar las ramas laterales para que se ramifiquen.
  • Si se trata de un arbolito sin injertar sembrado por nosotros, que desarrolla espontáneamente las ramitas laterales, habrá que cortar las más altas (lo que crece hacia arriba) dejando los 60-80cm desde el suelo hasta el corte.
  • El segundo año, de las ramitas que haya desarrollado, se le dejan 4 que estén bien situadas en las cuatro direcciones del espacio de manera que formen un vaso abierto y libre. Estas ramas se pinzan (se les corta el extremo dejando un trozo con unas 5 hojas) con el fin de que produzcan ramillas.

Y ahora viene algo que a nadie nos gusta hacer: los expertos recomiendan eliminar las flores del primer año de floración, que tendrá lugar muy pronto en los injertados y bastante después en los otros. Se suprime con cuidado la inflorescencia procurando no eliminar al mismo tiempo el brotecito vegetativo. El brotecito nuevo con las hojas de color rojizo se tienen que preservar.

También es importante saber que debes eliminar, en cuanto nacen, los brotes que salgan del patrón o de la base del árbol. La poda de fructificación se realizará durante los años siguientes y se hará de dos veces: una poda de verano y otra de invierno.

Poda de verano (entre mediados de julio y de agosto)

  • Eliminamos los chupones que son las ramas que crecen verticales, muy vigorosas y fuertes. Solo se deja alguno si se ve necesario para cubrir un espacio grande vacío que dejaría el árbol desprotegido y demasiado expuesto al sol.
  • Eliminamos también algunos otros tallos que veamos que crecen demasiado vigorosamente pero antes de cortarlos nos fijamos en si dichos tallos portan yemas basales. En ese caso, no se eliminan totalmente sino que se cortan dejando un tocón de unos 10 o 15cm para que de esas yemas broten ramitas. Los tallos que no portan yemas basales se cortan al ras.
  • Cortaremos también los tallos que ya han producido frutos realizando un corte de retorno por una ramita anterior al fruto.

Poda de invierno (entre diciembre y marzo, inmediatamente después de recoger los frutos)

  • Eliminamos las ramas pegadas al suelo, los tallos débiles y enfermos, las ramas secas y rotas, los tocones secos, las ramas cruzadas o mal orientadas y las que impidan que entre la luz.
  • Eliminamos los posibles chupones y los retoños.

Siguiendo estas indicaciones, conseguiremos que nuestro aguacate se contenga y produzca buenos y hermosos frutos pero, ¿Qué ocurre si ya tenemos un aguacate grande que no hemos podado o cuidado adecuadamente?

Realizaremos entonces una poda de contención y rejuvenecimiento. La época ideal para esta poda es antes de que se abran las flores o sea a finales del invierno.

Esta operación es mejor llevarla a cabo en dos temporadas para que el árbol no se lo tome mal y deje de florecer. El primer año podamos la mitad de las ramas principales y el segundo año la otra mitad. Rebajamos la altura del árbol dejándolo de unos tres metros y procurando cortar las ramas por una cruceta (corte de retorno)

Si se trata de árboles muy viejos (más de 20 años), tengo entendido que es mejor rebajarlos aún más (a metro o metro y medio) para rejuvenecerles toda la madera pero he de decir que yo esto último no lo he comprobado personalmente.

¿Cuándo no se debe podar un aguacate?

No debe podarse cuando las flores ya están extendidas aunque aún no se hayan abierto pues de lo contrario, se produciría un corrimiento a madera y el árbol se desprendería de todos los frutillos. Lo mejor es no tocarlo ni en otoño ni en primavera.

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